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21 de septiembre de 2014

Primer año (por segunda vez)

 

Mi hija de cinco, casi seis años ya, ha comenzado ya con estudios más formales. Por el momento nos centramos en la lectoescritura y las matemáticas, pero el resto de materias se irá introduciendo poco a poco a lo largo de las próximas semanas. La lista de material es esta:

Lectura en voz alta, a elegir entre varios libros: Fábulas, Esopo; La historia del doctor Dolittle, Hugh Lofting; Así fue como, Rudyard Kipling; Los niños del agua, Charles Kingsley; El libro de la selva, Rudyard Kipling; Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll; A través del espejo, Lewis Carroll; El flautista de Hamelin, Robert Browning.

Lengua: está aprendiendo a leer usando ABCtrazos de la A a la Z. Para iniciarla en la redacción uso Writing With Ease (nivel 1).

Matemáticas: Mamut, los cuadernillos del año 1, y MEP 1.

Historia y Geografía: capítulos 1 a 21 del libro The Story of the World 1, época antigua, junto a la Enciclopedia Usborne de Historia Antigua.

Ciencias: biología, con varios libros de casa, la biblioteca, y experimentos de, entre algún otro, el libro Biología para niños y jóvenes, de Janice VanCleave.

Lenguas extranjeras: si lo desea, iniciación al inglés con juegos online y dibujos animados en VO, y latín con el libro Song School Latin.

Arte: estudiar pinturas; Drawing with Children, de Mona Brookes.

Música: audiciones; aprendizaje de un instrumento (ella quiere violín).

14 de septiembre de 2014

Quinto año


-¿Por qué... por qué? -dijo Elizabeth Ann. No sé en absoluto dónde estoy. Si estoy en aritmética de segundo curso y en lectura de séptimo y en tercero de lengua, ¿en qué curso estoy? 

El profesor se rio cuando ella terminó su frase. 

 -No estás en ningún curso, no importa dónde estés en el colegio. Tú eres tú misma, ¿verdad? ¿Qué importa en qué curso estés? ¿Y por qué tendrías que leer cosas fáciles sólo porque no conoces las tablas de multiplicar?

-¡Por amor de dios!, soltó Elizabeth Ann, sintiendo como si alguien de repente hubiera dado un giro a su cabeza.

- ¿Por qué? ¿Qué ocurre? -preguntó el profesor de nuevo.

Esta vez Elizabeth Ann no contestó, porque ella misma no sabía qué pasaba. Pero yo lo sé y te lo diré. El asunto era que nunca antes había ella sabido lo que hacía en el colegio. Siempre pensó que estaba allí para pasar de un curso a otro, y  se sobresaltó al vislumbrar el hecho de que ella estaba allí para aprender a leer y escribir y contar y mayormente para usar su mente, y así poder cuidar de ella misma cuando creciese.

Este texto es una traducción mía (disculpad sus faltas y giros inadecuados) de este otro, que pertenece al libro Understood Betsy, de Dorothy Canfield Fisher.

El motivo de usar este texto aquí es que es exactamente así como enfoco la educación en casa con los niños (aunque no siempre fue así, porque al principio pensaba que cada curso llevaría las materias "correspondientes" a su nivel). Mi hijo tiene ya diez años; llevamos con este cinco años ya educándole en casa, y entra en la fase 'lógica' de la educación neoclásica. Es la fase en que la mente del niño empieza a preguntarse el porqué de las cosas; es la época del pensamiento crítico, de trazar conexiones, analizar, absorber activamente la información, decidiendo el valor que tiene esta, su propósito y su lugar. Todo esto es a grandes rasgos lo que dice Susan Wise Bauer de esta etapa educativa en TWTM.


Aquí está la lista de los materiales que emplearemos con él:

Lectura en voz alta, a elegir entre varios volúmenes: Las alegres aventuras de Robin Hood (Pyle), Una niña anticuada (Alcott), Rosa en flor (Alcott), 20.000 leguas de viaje submarino (Verne), De la Tierra a la Luna (Verne), Los patines de plata (Mapes Dodge), Tarzán de los monos (Rice Burroughs),  El regreso de Tarzán (Rice Burroughs), Las fieras de Tarzán (Rice Burroughs), El hijo de Tarzán (Rice Burroughs), El canto de Hiawatha (Longfellow), Bajo las lilas (Alcott), El ajedrez vivo de Marte (Rice Burroughs).

Lógica: estoy buscando materiales de lógica y de construcción de habilidades de pensamiento.

Matemáticas: MEP 3 y Mamut 4.

Historia y Geografía: estudiamos la época antigua de la historia, con The Story of the World volumen 1, los capítulos 1 a 21 (aproximadamente la mitad del libro este año), Enciclopedia Usborne de Historia Antigua y Día a día en la antiguedad, John Haywood.

Lengua: ortografía - Mis juguetes las palabras y  mi amigo el diccionario, gramática - cuadernos del blog La Eduteca, lectura - libros del período histórico que estudiemos, analízados críticamente, memorización - poemas clásicos o párrafos de algún libro, redacción - Writing With Ease (nivel 4).

Ciencias: biología, usando libros variados que tenemos disponibles en casa y la biblioteca.


Inglés: clases particulares más algún material disponible en la red (pensaba en los programas de Vaughan, aunque mi hijo lo encontraba demasiado cansado y repetitivo. Lo es, pero con visión de adulto que lo sigue te das cuenta de lo que aprendes y practicas, pese a lo cansado que es el método a veces).

Arte: practicar dibujo (Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro, de Betty Edwards), pintura (posiblemente acuarelas) y escultura. Apreciación artística de las obras que vayamos encontrando en nuestros estudios de historia.

Música: creo que este año mi hijo quiere dedicarse a aprender dulzaina. Además, introducción a los instrumentos musicales y las formas musicales, y la historia de la orquesta.

Mecanografía: ¿conseguiremos que aprenda a mecanografiar con más de un dedo?

9 de julio de 2014

Leyendo The Core: capítulo 5

Escritura

:: Es difícil escribir bien, ya que el proceso requiere madurez, trasladar una idea o imagen desde una mente a otra usando palabras claras. Escribir es pensar en papel. Es un error permitir el flujo creativo en vez de crear escritores capaces de explicar la estructura de una frase completa o de escribir párrafos coherentes. Para ser creativo y comprensible al escribir se han de aprender las herramientas de la composición.

:: Como bases para conseguir buenas habilidades escritoras Bortins menciona la caligrafía y el copiado.

:: Insiste en prestar atención a las pequeñas cosas: a que los niños puedan sentarse quietos escribiendo durante un tiempo creciente cada vez, que sean capaces de leer cada palabra, a la psicomotricidad fina, a agarrar firmemente el lápiz, a la buena caligrafía.

:: Sugiere empezar pronto y lentamente a enseñar a escribir. Ya desde los cuatro años pueden copiarse frases bien escritas. El objetivo en esta fase de la gramática es enseñar la mecánica de la estructura de la frase, no escribir creativamente. Copiar frase bien escritas ayuda a reconocer patrones gramaticales.

:: Insiste de nuevo en que escribir es un proceso difícil, que puede llevarse gran parte del tiempo de estudio.

7 de julio de 2014

Leyendo The Core: capítulo 4

Lectura

:: La mejor forma de desarrollar una habilidad es dedicándole energía y tiempo. Si queremos que a nuestros hijos les guste leer, tendrán que estar tiempo con alguien a quien le guste leer. Los padres tiene la responsabilidad de mejorar sus habilidades lectoras y ampliar sus apetitos lectores.

:: Sería aconsejable leer tres tipos de libros:
  • Leer a los niños libros por encima de su nivel de lectura, para que incrementen su vocabulario.
  • Leer libros fáciles, por debajo de su nivel, para que practiquen y aprendan bien las palabras comunes, aumenten la velocidad y la corrección al leer.
  • Leer libros a un nivel que les sea cómodo para aumentar sus habilidades lectoras.
Cualquier lector, hasta uno competente, necesita practicar esta lectura en tres niveles. La forma más eficaz es leer en familia, en voz alta, practicando la enunciación, la pronunciación, el hablar en público, la velocidad y la ampliación del vocabulario. Además sirve para compartir la misma historia en familia.

:: Leer es una habilidad básica porque cualquiera que sepa puede enseñar a otro. El texto que se use para aprender no es importante.

:: Unos consejos para la lectura diaria:
  • presentar un amplio rango de literatura al niño, incluyendo historia, literatura, ciencia ficción, química, viajes, periódicos, cómics...
  • no es necesario leer cronológicamente la literatura
  • se debe dedicar mucho tiempo a la lectura para leer bien
  • hay una forma de leer cada libro. Cómo leer un libro, de Adler y van Doren, puede ser útil
  • buscar espacios y momentos para la lectura: el parque, las extraescolares de los niños, la lectura en voz alta al acostarse...

21 de junio de 2013

3, 2, 1


Después de la experiencia con Joel a los 3, 4, 5 años, en el asunto de aprender a leer, con Vina decidí hacer algo con más sentido común. Esto es, esperar a que estuviese preparada (más sobre el tema en estas entradas sobre Homepreschool and Beyond, el libro de Susan Lemons).

Lleva varios meses indicando que lo está. Muestra un interés espontáneo por letras y números. Aunque yo esperaba unos meses más para comenzar su aprendizaje formal, he decidido iniciarlo ya, de forma suave y progresiva.

Cogí pues mi libro de las Wise, The Well-Trained Mind, y me releí el capítulo dedicado al kinder, a los 5 años. Ellas insisten en sesiones cortas y diarias dedicadas a aprender las bases. Lo de siempre: lectura, escritura y matemáticas.

Utilizo como base de estos tres recursos:

  • Poquito a poco, una serie de libros de La Galera, que ya empleé con Joel, y que inician a la lectura de forma progresiva.
  • Una serie de hojas impresas de la web de Donna Young, que he colocado dentro de unos plásticos para poder re-escribirlas cuando queramos repasar. Me gustó de estas hojas que muestran cómo hacer el trazo de cada letra, y que enseñan mayúsculas y minúsculas juntas. Practicará ambos trazos a la vez. Quizás así evite el problema del aprendizaje de las minúsculas, que a su hermano mayor le cuestan bastante. También me gustó que se pueden practicar las letras según el trazo. Nosotros hemos empezado por la c y la o. Descargué también un pdf de Handwriting without tears, en español, para repasar el trazo igualmente (lástima que los gastos de envío sean tan elevados y que no tengan el material en pdf, salvo por algunas páginas de muestra).
  • El reception year del curso de mates MEP. Este año voy a intentar no imprimir nada, sino hacerlo directamente, si se puede, desde la pantalla del ordenador. Da una lástima imprimir tantas ilustraciones a color, para luego darles un uso tan limitado... Además así hacemos más manipulativos, intentando trasladar todo lo que se pueda de las láminas a la realidad, como copiar estos dibujos desde la pantalla a palitos de colores.

2 de enero de 2013

Primeras letras


Vina ha alcanzado un hito en su desarrollo: se empieza a interesar por las letras y las palabras. Le sugerí el otro día que si quería aprender a escribir su nombre, que copió letra por letra del que yo le mostré. Más tarde ha hecho unas tarjetas para sus abuelos, y en cada una fue poniendo el nombre del destinatario y el suyo.

Siempre es emocionante el ver cómo los niños adquieren este tipo de habilidad.

11 de noviembre de 2012

Resumen semanal

Esta semana tuvimos reunión del club de lectura para niños.



Joel ha comenzado hace una lección a estudiar lo que son sinónimos. Rellenó -un poco a su manera- unas hojas de Orientación Andújar.



Estudiamos el complot de la pólvora (Recuerda, recuerda, el 5 de noviembre...) y le gustó la idea de la Bonfire Night. Hizo un Guy Fawkes...



... y aunque con dos días de retraso, lo quemamos en la hoguera.



Hemos estudiado además la ciudad de Jamestown, y la historia de John Smith, Pocahontas y John Rolfe. Hay una hoja con una frase de George Herbert (poeta y sacerdote inglés de la época) para copiar, en imprimibles.

Otra forma de multiplicar en Orientación Andújar.



Imprimimos una tabla periódica de los elementos, que Joel revisó de arriba abajo, leyendo los nombres e intentando averiguar para qué se utiliza cada uno.



Un juego con las palabras, el Pikipalabra.

Insistió a su padre para que le sacase este viejo kit para hacer sellos, y a ello se ha dedicado unos días.



Joel nos terminó de leer Cantares de inocencia, de William Blake, un poema en alto cada día.

Vina hizo un libro ilustrado. Caperucita Roja, claro. Su versión.



Fabricamos entre las dos un jueguecito para comparar cantidades: 'el mayor que'.



Se dedicó a unir puntos de estas hojas de Donna Young para preescolares.



Hizo construcciones con bloques de madera. Esta se llama 'oficina de correos caliente'.



Vina se puso sus botas y salió a pisar charcos.



Entre los dos, decoraron con gominolas unas magdalenas de chocolate, que luego se comió su amiga.




17 de octubre de 2012

Inicio de la semana


Tengo que reconocer que lo de haber hecho seis semanas de cole y una de descanso ha sido una buena idea, especialmente porque la semana off la hemos hecho de vacaciones totales. El comienzo de esta nueva semana de cole ha sido más relajado y creo que productivo para J y para mí.

Hemos comenzado con el libro de lengua española que corresponde a 3º de Primaria, cosa que ha puesto a J muy contento. Después de comenzar mínimamente a leer a los seis años, ahora mismo se ha igualado con los niños de su edad, aunque no en escritura, que es lo que más le cuesta.

En matemáticas estamos con la resta con llevada y la multiplicación. Ayer le hice a J estas regletas de Napier, que a mí me parecen curiosísimas pero que a él apenas le han arrancado un "pues muy bien", dicho en tono despectivo.


Seguimos leyendo los libros de siempre (La isla del tesoro, La granja del cerezo, el evangelio de Mateo y La sabiduría de los pájaros) además de Cuentos para jugar, de Gianni Rodari, que ha enganchado a J y ya hasta decide inventarse algunos finales.

17 de septiembre de 2012

Libro de aventuras y narración


Este libro contiene 11 historias clásicas de aventuras, adaptadas para primeros lectores. No es una mala adaptación, por lo que he podido ver, y J las está usando para iniciarse en la literatura clásica de los tiempos más recientes (siglos XVIII y XIX).

Un par de días a la semana le pido que me narre lo que ha leído y lo escribo en un cuaderno, en su lugar. A J, como ya dije, le cuesta lo de escribir, sobre todo frases largas. Lo de narrar le cuesta menos si sabe que luego no tiene que escribir.

18 de agosto de 2012

Lectoescritura exprés

[fuente haciendo clic en la foto]

Junto con las matemáticas constituye esta materia uno de los pilares de la educación en los primeros años, con lo cual se le dedica más tiempo semanal que a otras tareas. Es importante de cara a adquirir otros conocimientos que el niño maneje bien el lenguaje, escrito y entendido.

Al mirar mi planificador veo que he dividido el aprendizaje en tres bloques:

  • Gramática. No nos dedicamos de una manera formal a aprenderla, pero en los libros de La Galera que usamos se hace una pequeña referencia a las bases, como las frases exclamativas e interrogativas, los verbos, los adverbios, etc. El curso pasado usé estos conceptos para que J los memorizase.
  • Lectura: como objetivo nos planteamos que J lea rápido, bien y habitualmente, entendiendo lo que lee. Esto es un proceso que puede durar algunos años más, así que ahora que ya J lee digamos que estos serían años de asentar y perfeccionar lo que ya conoce. Intentaremos proporcionarle todo tipo de historias (mitos, leyendas, cuentos, historias, biografías). De estos libros haremos un registro usando unas plantillas de la agenda de Educativos Meninheira. También podremos pedirle narración de alguna lectura alguna vez *.
  • Escritura: además de la práctica en los libros de trabajo de La Galera, usaremos técnicas de las de toda la vida: copiado de buenos libros, dictados, hacer composiciones cortas, escribir cartas a familiares y amigos. Un reto este año será estimular o intentar convencer a J de que escriba en cursiva más a menudo (y que se le entienda la letra), ya que, por facilidad, le gusta usar las mayúsculas.

* La narración, que es una mezcla de todo, la hacemos con algunas lecturas, pero también en ciencias e historia.

Dedicamos 4 días a la semana, una media hora cada día.

15 de mayo de 2012

Aprender a leer antes

Es cierto que algunos niños pueden aprender a leer sorprendentemente pronto. Pero el hecho es que el que ellos puedan no necesariamente significa que deberían. Que deberían es otra cuestión. (Ruth Beechick)

La educación no es una carrera. Un niño que aprende a leer a los tres años no ha "ganado" de ninguna manera a un niño que aprende a leer a los seis o siete años. (David Elkind)

Ambas citas aparecen en el libro de Susan Lemons, Homepreschool and Beyond

En España, aunque creo recordar que no forma parte de los objetivos de la educación infantil, todos los niños (casi todos) salen leyendo a los 5 años.


Lo cual parece una locura, porque posiblemente más de la mitad de la clase podría aprender en menos tiempo (hay que recordar que les lleva a los maestros de infantil los tres años que dura este ciclo enseñarles a leer) si se les enseñase en 1º de Primaria, a los 6. 

Es más, los libros de lengua de 1º dedican prácticamente todo el primer trimestre a las letras del abecedario. Lo cual es absurdo porque los niños de esta edad ya saben leer en una gran mayoría y se aburrirán si tienen que pasar de nuevo por las letras durante dos o tres meses más. Si no saben leer -porque siempre hay uno, dos o tres que no han conseguido aprender todavía, lo que dicen los padres y los profesores es que retrasan a los demás en clase.

Aunque tampoco estoy de acuerdo con el otro extremo, representado por las escuelas Waldorf, que no enseñan por principio las letras hasta los 7, pese a que haya niños que lo pidan.

Lo ideal sería esperar a que el niño esté preparado para aprender. Puede que piensen los profesores que les sobrecargaría tener varios niveles de enseñanza en clase, o los padres, que su hijo irá retrasado si aprende a los 7 en vez de a los 4.


Pero, ¿no sería mucho más rápido para los profes, y menos frustrante, enseñar a leer a niños que lo piden y que en pocos meses podrían conseguirlo, sin sentirse demasiado forzados a aprender? Y el que un niño aprenda a leer antes no está demostrado que mejore su nivel académico en el futuro
.

27 de febrero de 2012

También hay quien decide aprender a no leer

-¿No critica [Lotaria] los libros que lees?
-¿Yo? ¡Yo no leo libros! -dice Imerio.
-¿Qué lees, entonces?
-Nada. Me he acostumbrado tan bien a no leer que ni siquiera leo  lo que cae ante mis ojos por casualidad. No es fácil: nos enseñan a leer desde niños y durante toda la vida seguimos esclavos de todos los chismes escritos que nos ponen delante de los ojos. Quizá hice cierto esfuerzo también yo, en los primeros tiempos, para aprender a no leer, pero ahora me sale muy natural. El secreto está en no negarse a mirar las palabras escritas, al contrario, hay que mirarlas intensamente hasta que desaparecen.

Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino

17 de febrero de 2012

Lo que otros han dicho #4


Unos cuantos artículos que he leído esta semana.

El de Azucena, genial. 
Un par sobre la enseñanza de la escritura; el de Marvan me interesó por la caligrafía que decidió usar con su hijo, y después de leerlo hace un tiempo decidí que J no tenía por qué aprender la escritura ligada por el momento si le era fuente de frustración. Ahora usamos unas minúsculas no ligadas más sencillas. 
Otro artículo con consejos prácticos para enseñar a escribir. 
Por último, las no ventajas de enseñar materias académicas precozmente en los coles o en casa. No siempre antes es mejor.

Unschooling: qué es y qué no es, de Azucena Caballero, escrito para Familia Libre
The truth about early formal academics, en Homepreschool and Beyond
Dislexia (11), en Orca-Alce
Teaching writing in your homeschool, en The Homeschool Classroom

6 de febrero de 2012

La historia de un término medio, o aprendiendo a leer y escribir


 Cuando Joel era pequeño, cometí el error de enseñarle las letras antes de que estuviese preparado para aprenderlas. Preparado significa antes de que le interesasen / antes de verles utilidad / antes de saber qué podía hacer con ellas.

Pero yo pensaba que si en los colegios las enseñan a los tres, y el niño a los seis pasa a Primaria sabiendo leer un poco, yo también lo podría hacer en casa. Máxime teniendo sólo a un niño de quien ocuparme, y no una media de veinticinco (cuánta candidez de mi parte).


Me inventé cositas que pudieran ayudarle, como lo de dedicar una semana a cada letra, informarme del aprendizaje de la lectoescritura por el método constructivista y cosas así (tuve la ilusión de que aprendiese a leer antes de los cinco años. ¡Qué gran logro para la educación en casa!).

Craso error (caída en el pozo oscuro que aparece cuando te das cuenta de que todo el material que has preparado para que el niño aprenda le es indiferente. Pasa de ello totalmente).

El niño no se interesaba apenas por las letras. Con cuatro o cinco años realmente lo único que sabía escribir era su nombre con mayúsculas (a esta altura me costaba un poco mantener la calma).

Llegaron los seis años más o menos igual. Visto lo visto, yo apenas era creativa con el aprendizaje, o sea que trabajábamos más con fichas y cosas así, ya preparadas (porque si hay que hacerlo, se hace, pero hacerlo pa ná...).


Mi amiga Upe me habló de unos libritos de La Galera para aprender las letras, dirigidos a niños de menos de cinco que a Joel le gustaron, porque se trabajaba con pasatiempos. Empecé entonces a ver la luz de nuevo, porque Joel comenzó a aprender las letras con más facilidad, siempre en mayúsculas, eso sí.

Pasó un año de aprendizaje lento, no siempre bien recibido por el niño. A Joel, como a tantos niños de su edad, supongo, le cuesta estar sentado mucho rato haciendo cosas para las que él no haya tomado la iniciativa. Doy por hecho desde hace tiempo que este es un comportamiento normal, y que los que los que lo queremos imponer somos los que no hemos observado que estamos contrariando una normalidad biológica.

Pero si Joel quiere una madre con salud mental, tendría que admitir un término medio. Y lo ha hecho, por cierto.

Un término medio en "nuestro" camino del aprendizaje de la lectoescritura es trabajar un poco cada día 'escolar', unos cinco o diez minutos, y hacerlo "porque sí", porque lo digo yo. Porque pienso que aprender a leer y escribir es importante para Joel, para su desarrollo personal y social, y no quiero dejarlo a su libre albedrío, o sea, que aprenda cuando quiera. Porque me podría encontrar con un adolescente que lea como un niño de cuatro años y no lo deseo (ya estaría hace tiempo tomado un antidepresivo o engordando a base de grasas saturadas e hidratos de carbono de rápida absorción).

Yo creo en ese término medio.

Creo que Joel no va a sufrir ningún trauma por utilizar un libro de texto para aprender a escribir y leer; un libro de texto que le gusta, y que es lo único que se pone a hacer de forma espontánea casi siempre y sin protestar; dedicándole unos diez minutos cada día, y aprendiendo las letras también en minúscula, cuando son las mayúsculas las que usa habitualmente por comodidad.

[Joel leyendo ¿Tres han de ser?, de Darabuc]

Ahora, ya a mitad de los siete años, seguimos recogiendo el fruto de este trabajo diario.
Joel lee ahora cualquier -cualquier, repito- cartel que encuentra, o pintada en la pared, o título de libro, o lo que sea que llame su atención.

Se irrita sobremanera con los rápidos subtítulos que aparecen en la tele y que no le da tiempo a leer, perdiéndose lo que dice alguien y no entendiendo el chiste.

El otro día, le sacó él un libro de la biblioteca a su hermana, y cuando llegó a casa se puso a leérselo por iniciativa propia. Esto me emocionó mucho (snif, snif).

La conclusión de todo esto es: paciencia, las cosas llegan cuando han de llegar, pero hay que preparar el camino previamente. Tener un objetivo más o menos claro -aprender a leer y escribir-, buscar la forma de conseguirlo -esperar a una edad razonable y buscar un método que al niño le vaya bien-, y trabajar un poco cada día, pueden ayudar a llegar a donde uno desea.

Toda esta historia no ha llegado a su fin. Joel tiene siete años y lee un poco. Por suerte, comprende lo que lee. Aún nos quedan muchos hitos en su camino como lector, pero una de las cosas que he aprendido, y que parece el tópico del que se habla habitualmente en esto de la educación en casa, pero que es cierto, es que no hay que forzar el aprendizaje... demasiado.

Que hay que ofertar, hacer strewing, insistir sólo un poquito, estirar la goma pero no llevarla al límite de la rotura, construir andamios, estimular al niño... Llamadlo como queráis, pero entra dentro de nuestra labor de padres el ayudar al niño a descubrir lo amplio que es el mundo y a que encuentre su lugar en él, a veces haciendo cosas que al principio le puedan suponer un cierto esfuerzo y que puede ser que no le agraden demasiado. Si ve que el resultado le enriquece, la motivación por aprender quizás sea mayor y cueste menos para ambas partes (nota optimista al final).

30 de enero de 2012

La llave de acceso al pasado común

En todas las sociedades que practican la escritura aprender a leer tiene algo de iniciación, de rito de paso que deja atrás un estado de dependencia y de comunicación rudimentaria. El niño o niña que aprende a leer gana acceso a la memoria comunitaria por medio de los libros, y de ese modo se familiariza con un pasado común que se renueva, en mayor o menor grado, con cada lectura.

Historia de la lectura, de Alberto Manguel

24 de enero de 2012

De nuevo, la epifanía de la lectura


[...] desde la ventanilla de un coche (ya he olvidado el destino de aquel viaje), vi un cartel a un costado del camino. La visión no pudo haber durado mucho tiempo; tal vez el automóvil se detuvo por un instante, quizá sólo redujo la velocidad lo suficiente para que yo viera, grandes e imponentes, formas similares a las de mi libro, pero formas que no había visto nunca antes. Sin embargo, supe de inmediato lo que eran; las oí dentro de mi cabeza; se metamorfosearon, dejaron de ser líneas negras y espacios blancos para convertirse en una realidad sólida, sonora, cargada de significado. Todo eso lo había hecho yo por mi cuenta. Nadie había realizado para mí ese truco de magia. Las formas y yo estábamos solos, revelándonos mutuamente en un diálogo silencioso y respetuoso. Haber podido transformar unas simples líneas en una realidad viva me había hecho omnipotente. Ya sabía leer.

Una historia de la lectura,
de Alberto Manguel

2 de enero de 2012

Escribiendo cartas


A la pequeña de la casa le ha dado por escribir postales y cartas últimamente, dirigidas sobre todo a sus abuelos de Murcia. Por imitación su hermano se ha contagiado, aunque menos.

Me acordé entonces de este bonito centro de escritura, en Playful Learning, y aprovechando que compré el libro escrito por la autora del blog, me he lanzado a hacer algo parecido.

Reutilizando un colgador de carpetas de plástico, he colocado en cada una de esas carpetas materiales que pueden ser útiles, como folios de colores, sobres, tarjetas en blanco, material de escritura, sellos con el abecedario, plantillas de plástico con el abecedario y pegatinas.

Es una forma de estimular a la escritura de cartas, ya que al tenerlo todo preparado y a la vista es más fácil pensar en otras personas y decidirse a escribirles.

31 de diciembre de 2011

Un resumen de la vida del estudiante de siete años últimamente


Termina el año hoy, y a modo de recogida de información, de resumen de nuestras andanzas "jomesculianas", he aquí cómo llevamos el estudio en casa, parcelado por materias. Aunque ya sabemos que es una parcelación cómoda, porque luego las cosas tienen la manía de entrelazarse y aparecer conexiones entre unas ramas de estudio y otras. Como la vida misma.

Nota: apenas hay enlaces. Si deseas saber lo que usamos para estudiar, aquí se puede leer.

Los pilares de nuestro trabajo diario son principalmente matemáticas y lectoescritura. En matemáticas hemos comenzado el segundo cuadernillo de suma y resta de 2º grado (Matemáticas Mamut), además de estar a punto de terminar con el MEP 1. También tenemos un cuaderno llamado Matesgrup, de La Galera, que está pensado para dar estrategias para la resolución de problemas. Lo acabamos de empezar, así que aún no puedo dar más datos.

En cuanto a lectura y escritura, ahora mismo estamos en la fase en que J prácticamente lee todas las sílabas y se entera de su significado, lo cual es importante. Cada día hace un par de páginas de su libro de lectoescritura (también de La Galera); nos queda por terminar un cuaderno de los tres que componen el curso de primero. Usa la letra mayúscula, por comodidad. Cada día lee algún libro; eligió Ojobrusco, de Darabuc. Siempre le ha gustado ese personaje. Niños...

También cada día le leo algún libro ilustrado de la biblioteca y un capítulo (o dos, o medio) del libro con el que estemos en ese momento. Ahora hemos terminado Alicia, y como el último fue Heidi, le voy a proponer un par de libros protagonizados por chicos: El libro de la selva o Lord Fauntleroy. A ver qué elige. Como veis, son libros clásicos. Los saqué de esta lista de lectura, y aunque no todos estarán traducidos a nuestro idioma, voy a intentar que leamos la mayoría. Por supuesto también leemos otro tipo de libros, de escritura más reciente: en Weebly he ido haciendo la lista.

La memorización es diaria... casi siempre. Puede tratarse de un villancico en latín, una canción también en latín, un poema o la corta genealogía de Carlomagno. El caso es estimular su memoria, según la forma de enseñanza neo-clásica que seguimos.

Luego hay otras materias:
.. Historia: aunque alguna semana no la hemos trabajado, hemos pasado del Extremo Oriente a Australia y los maoríes; volvimos a Europa, donde asistimos al inicio del imperio franco, a la invasión islámica de España (estos visigodos; a quién se le ocurre llamar en su ayuda a guerreros islámicos) y a las luchas de Carlos Martel y más tarde su nieto Carlomagno. Esta semana comenzamos con las invasiones vikingas.
.. En ciencias pasamos de leer sobre ríos a montañas, de la costa a los océanos. Hemos aparcado durante unas semanas los experimentos, pero espero retomarlos ya mismo.
.. En latín estamos con el tema 20 (de 31). Seguimos aprendiendo palabras cotidianas a través de canciones que solemos olvidar salvo si tienen una música realmente pegadiza. Como la de estos días:

caput, corpus, manus, pes, 
manus, pes
y auris, oculus,
nares y os
caput, corpus, manus, pes

todo ello con la música de Head, shoulders, knees and toes...

La apreciación artística y musical la hacemos con el programa de HartmonyArtMom. Ahora estamos aprendiendo sobre los hermanos Limbourg y escuchando a Bach.

En cuanto al resto, no hay grandes cambios. El arte y las manualidades siguen siendo libres. J aprende rudimentos musicales en una escuela municipal de música. Recibe una clase de inglés semanal. Intentamos salir al parque un rato cada día, y como el invierno está siendo suave, no hay demasiado problemas de frío. Quedamos algunos días con sus amigas del barrio y estas últimas semanas los dos niños se van un día a la semana a comer a casa de sus abuelos.

16 de diciembre de 2011

Las palabras adquieren sentido...

Son mágicos los instantes en que un niño se entera de que puede leer las palabras impresas. Durante un tiempo, Francie sólo sabía pronunciar las letras una a una, para luego juntar los sonidos y formar una palabra. Pero un día, mientras hojeaba un libro, la palabra "ratón" le apareció entera y de inmediato adquirió sentido. Miró la palabra y la imagen de un ratón gris se estampó en su cabeza. Siguió leyendo y cuando entrevió la palabra "caballo", oyó los golpes de sus cascos en el suelo y vio el sol resplandecer en sus crines. La palabra "corriendo" la golpeó de repente, y ella empezó a jadear, como si de verdad hubiese estado corriendo. La barrera entre el sonido de cada letra y el sentido de una palabra entera se había caído. Ahora, con un simple vistazo, la palabra impresa le revelaba su sentido. Leyó rápidamente unas páginas y estuvo a punto de desmayarse por la emoción. Quería gritarlo al mundo entero: ¡sabía leer! ¡Sabía leer!

Un árbol crece en Brooklyn, de Betty Smith

19 de julio de 2011

Los cuentos de así-fue-como


Precisamente así, de Rudyad Kipling. Este es un libro de relatos dirigido a niños (al parecer el autor se los contaba a sus hijos), escritos con mucho humor y con el buen hacer de Rudyard Kipling.

Títulos como Así fue como le salió la joroba al camello, El gato que iba a su aire o La mariposa que pateó, tienen detrás una historia curiosa e imaginativa.

Hay un par de historias que me han gustado especialmente: Así fue como se escribió la primera carta y Así fue como se hizo el alfabeto (se puede descargar en .pdf). Es una forma interesante de explicar a los niños el valor de la palabra escrita.