24 de julio de 2012

Palabras nuevas para una lengua antigua


Puesto que nuestro estudio del latín de momento es muy básico y se limita sobre todo a pensar en los romanos antiguos, suelo olvidar que es una lengua que se habla todavía en el mundo, de forma reducida.

Supongo que en uno u otro momento me hubiera preguntado (como me pasa con el euskera) cómo hacen para incorporar palabras nuevas al idioma, puesto que aparecen cosas nuevas en el mundo que no existían cuando el latín dejó de utilizarse ampliamente. Y al ser una lengua muerta, se supone que no evoluciona.

Por suerte el Vaticano, principal usuario del latín, publica el Parvum Verborum Novatorum Léxicum, donde recogen las nuevas palabras que van apareciendo, traduciéndolas al latín.

2 comentarios:

Lola dijo...

Muy bueno el chiste, y también la información, y una pregunta ¿de dónde sacas el tiempo? ¿tus días son como los míos, de 24 horas...?
Besos para todos

Maria Calderón dijo...

Je, je, el tiempo.

Pues no me ocupo demasiado de la casa, para empezar.

Y segundo, las lecciones en casa duran unos 10 a 30 minutos. Una vez que tienes un programa seleccionado es fácil seguirlo, lo que más tiempo se lleva es encontrar ese programa que te guste (yo en eso tengo suerte porque estoy satisfecha con lo que hacemos).

Más cosas: no trabajar de 8 a 3 todos los días, sino 10 horas a la semana como mucho.

Y organizar lo que tienes que hacer colocándolo en tramos de tiempo: es decir, he visto que el cole por la mañana es provechoso, pero no por la tarde. Que la rutina matinal de casa es mejor hacerla por la mañana. La compra, si es posible, también. El parque por la tarde. Si se organiza uno así, el tiempo suele cundir más.

1beso.