25 de julio de 2012

De dioses del Olimpo

Entrada publicada originalmente en ALE en red.

No sé si es posible generalizar tanto como para decir que los colegios matan las ganas de aprender en los niños, mientras que a los que se educan sólo en casa todo les interesa. Sin entrar en un tema tan posiblemente polémico, quería contar una experiencia que viví hace unas semanas.

Aunque a nuestro hijo de 7 años hay que andarle detrás muchas veces para que se ponga a hacer las tareas de "cole" que le damos cada día, suele tener bastante interés en los libros. No sabe leer bien, y prácticamente todos se los leemos. Este año pasado estuvimos leyendo bastantes libros sobre historia antigua, adaptados para niños. Especialmente las leyendas y los mitos griegos le resultaron atrayentes. Conoce o le suenan los nombres de los dioses griegos, y cuando oye su nombre en algún documental o película siempre se gira hacia mí sonriendo y algo asombrado, como diciendo "este me suena, si lo he estudiado".


Hace unos días, salíamos al parque con una amiga nuestra de diez años, y no sé cómo, se coló en la conversación el nombre de un dios griego, Poseidón posiblemente. Mientras Joel, nuestro hijo, comenzó a contar algo de lo que conocía sobre este dios, nuestra amiga dijo "¡No me lo recuerdes! ¡Vaya rollo!". Porque lo había estudiado en el colegio, de mala manera posiblemente, y no sentía el más mínimo interés por recordar nada de este tema. Más bien su interés era no oír nombrarlo.

Por supuesto que esta experiencia no es extrapolable al resto de personas del mundo mundial, pero me hizo sentir que vale la pena educar al niño, no ya sólo en casa sino en general, con buenos libros, "libros vivos" que transmitan pasión por el tema que tratan, y no aburridos libros de texto que cansan incluso al más dispuesto.

Esto es lo que me gusta del homeschooling, la 'libertad de cátedra' a la hora de elegir educar a los niños... y a nosotros.

2 comentarios:

Maite dijo...

He ido a ver la entrada del libro y me dice que no existe. Me suena haber visto esa entrada hace tiempo. Ando buscando algún libro de mitos. Yo soy de mitología romana, no me preguntes por qué, y siempre he tenido una dificultad enorme para los griegos (para recordar los nombres). Y de hecho, los descubrí en COU, cuando una gran profesora nos los contaba con pasión en Historia del Arte. Veíamos una obra y nos contaba la historia...era maravilloso.

Pues no sé yo si se puede generalizar... pero algo sí, yo en general les veo saturados de información. Están como un recipiente lleno de agua a punto de rebosar.

María, que no te contesté, si te apetece pasar por la piscina, genial. Voy con Teo esta semana, que no ha querido continuar. Esta es otra... Teníamos un niño aficionado al agua que casi le coge miedo en estos días... así que una semana ha sido suficiente para él :D .

Un abrazo

Maria Calderón dijo...

Tienes razón. Había cambiado la ubicación de esa entrada y ya he rectificado el enlace.

Yo prefiero los nombres griegos. Se ve que los romanos me han parecido siempre unos bárbaros y no me caían muy bien. Pero aún así, me cuesta recordar nombres o unir el nombre a la historia que hay detrás. De esa forma, como con los chistes, cada vez que leo mitología es casi como si fuera la primera vez, je, je.

Lo de la saturación de información es como todo, relativo. Hay unos pocos niños que se quedan con muchos datos, y muchos niños que se quedan sólo con lo que les interesa. Más bien me saca de quicio lo que también me pasaba a mí en el colegio, que no me interesaban cosas que me enseñaban de forma árida, y que luego, cuando he crecido, sí me han interesado.

No es tanto lo de que se les enseñen muchas cosas, sino más bien la forma tan poco atrayente de hacerlo.

A ver si nos pasamos mañana, a las 12.30, ¿no?

1beso.