24 de octubre de 2012

Cambiamos de libro de mitología griega y romana

El libro La mitología contada a los niños e historia de los grandes hombres de Grecia, de Fernán Caballero, no nos ha enganchado en su lectura. Lo hemos abandonado tras  cinco capítulos.

El estilo de contar las historias me parece recargado y enrevesado. Quizás este estilo literario casaba bien con la época en que se publicó el libro allá por el siglo XIX, pero tantas florituras a mí me cortan la lectura, porque me fijo más en cómo dice las cosas que en lo que dice la autora. J directamente dejaba de prestar atención.

Me sobra además el paternalismo empleado en la exposición de los mitos, con el aire de yo soy el profesor -profesora en este caso- y tú escucha para aprender lo que yo te digo. ¿Cómo si no se explica esta frase: "para que tengáis presente que más me ha costado a mí en tiempo y trabajo el escribir estos apuntes sobre la Mitología, que a vosotros costará el leerlos"?

Hay adjetivos y opiniones personales que sobran. Ya sabemos todos que para el cristianismo los mitos son paganos. Pero, ¿hay necesidad de recordarlo una y otra vez, y además de interpretar cada uno de ellos a la luz del cristianismo? No se puede criticar de esa manera una creencia, una explicación del mundo que se dieron los antiguos, en este caso griegos.

Cuando además aún no existía el cristianismo. Sobra por tanto tanta apología, que va destinada a lectores modernos y que en nada les ayuda a comprender la mitología. Si acaso, les ayuda a prejuiciarla mientras leen sobre ella, a la luz de sus creencias religiosas cristianas. ¿Lo haría Fernán Caballero para que no fuera censurado el libro o porque realmente sentía que debía hacer de menos los mitos y así evitar que los que leyesen su libro se pasasen a adorar a dioses griegos? Me resulta muy difícil entender que alguien escriba sobre algo que aparentemente le parece digno de enseñar a los niños, y que al mismo tiempo les esté transmitiendo que todas esas historias son desvaríos de unos cuantos griegos antiguos, que se pasaron con el ouzo una noche. Lo del ouzo es porque me recuerda a Corfú y los Durrell. Sería más bien vino.

"Los hombres olvidados del verdadero Dios, su Criador, inventaron divinidades a su albedrío; porque en el alma que Dios crió con soplo divino, existe siempre un anhelo, una necesidad de elevarse y someterse a un poder superior, que se adora, se respeta y se invoca. Cuando el hombre ya no siente esas altas y divinas inspiraciones... compadecedle, porque ahogó su alma".

Otros adjetivos prejuiciosos
    espíritus extraviados, 
    estéril culto, 
    religión de los paganos disparatada, descompuesta y hasta criminal (vale, aquí le doy la razón, que se mataban entre ellos muy fácilmente, y Júpiter se pasaba los días persiguiendo a ninfas y hermosas doncellas para... bueno, para lo que las puede perseguir un dios así), 
    idolatría...

En resumidas cuentas, que cambiamos de libro. Hemos escogido uno por recomendación de mi amiga Upe, llamado Mitología griega y romana, de Humbert, que ella leyó hace años y del que guardaba muy buen recuerdo.


El libro es sencillo y ameno. Está muy indexado, de manera que se puede usar como libro de consulta fácilmente. Tiene una sección sobre personajes de la Odisea, la Ilíada, fábulas griegas. Para niños y jóvenes. De este sí puedo decir que a J le está gustando su lectura.

14 comentarios:

bajo el diente de león dijo...

María, nosotros tenemos también el libro de Humbert, y la verdad es que es bastante sencillo y los niños suelen comprender todas las historias, porque son breves y narradas con un lenguaje bastante claro.
Que disfrutéis. Un beso.

Maria Calderón dijo...

Acabaremos comprándolo. De momento lo tenemos prestado.

1beso a ti.

Ivett dijo...

Estoy de acuerdo contigo, desde que empezamos a leer el de Fernan Caballero hace unos días nos ha costado ir avanzando en su lectura precisamente por el lenguaje tan rebuscado que utiliza no muy ameno que hace que uno se pierda en la palabraría en lugar de prestar atención a la historia y por si fuera poco lo otro que dices de estar echando en cara tantas ideas prejuiciosas acerca de los mismos y el paternalismo que utiliza en la narración. Pero como considero la fecha en que fue escrito el libro por eso seguía dandole una oportunidad para ver si con unos cuantos capítulos más consigue engancharnos.

Buscaré este que dices a ver si lo podemos conseguir.

paloma dijo...

Ja,ja...María parece que el librito no te ha convencido nada...
A mi no me ha resultado nada sencillo, pero lo hemos terminado practicamente, bueno en realidad estamos con Sócrates y hemos interrumpido la lectura para leer "La Apología de Sócrates". Yo pensaba volver a leerlo de nuevo, esta vez con narraciones por parte de los niños y utilizando las ilustraciones.
Entiendo no obstante que algunos comentarios puedan molestar o considerarse totalmente prescindibles. En mi caso no me molestan y me daba tranquilidad saber que todo lo va a contar con suavidad pues claro la mitologia tal cual es un poco fuerte.
Bueno guapa, besitos.

El libro que recomiendas me suena muchoooooo, voy a buscar por casa pues tal vez lo tenga.

Maria Calderón dijo...

Ivett, yo también pensé en la fecha, y en otros libros que he leído escritos en fechas similares, y ni punto de comparación.

Se trata más bien de que a mí el tono y el estilo de esta escritora no me llegan. Hice caso del decálogo de Pennac y dejé de leerlo.

Debe haber muchos más libros sobre mitología, y este de Humbert estaba disponible.

1beso y gracias por tu comentario.

Maria Calderón dijo...

Paloma, ná de ná. Empecé con ilusión y podría haberle pasado los comentarios, pero no me ha sido posible seguir.

De todas formas no me molestan los comentarios en cuanto a que ella quiera exponer sus creencias comparadas con las de los griegos, sino en cuanto a que me parecen fuera de lugar y no tienen que vez unas cosas con otras.

Pero yo qué sé. Igual sigo leyendo y entonces me engancho.

Vedlo como una falta de constancia lectora.

Y te doy la razón. Leímos un libro de las metamorfosis adaptadas para jóvenes y tuve que dejarlas porque me parecía demasiado fuerte para Joel.

1beso.

Nava24 dijo...

A mi también me suena mucho. Le utilizabamos en clase de latín, en el instituto, para estudiar mitología y todavía lo consulto alguna vez.
Me parece una buena elección.
Besos.

Nava.

Silvia dijo...

No me digas que se perdió mi comentario....

Silvia dijo...

Ay... bueno. De nuevo.

Si queréis no uno sino DOS libros, y no buenos sino EXCELENTES, tenéis suerte. Los dos libros de Nathaniel Hawthorne, El libro de las maravillas para niñas y niños, y Los cuentos de Tanglewood a veces traducido Los cuentos del bosque frondoso, están en castellano.

Hawthorne es un maestro único. A mi hija mayor se la llevó de voladas a una nube. Su narración de los mitos es excelente, y no lo digo a la ligera. Si no habéis leído a Hawthorne, no habéis leído mitología. Así de serio es. Ja, ja ja. No exagero.

Su historia comienza con un joven en Tanglewood que está veraneando con un grupo diverso en edades y personalidades de niños, a los que se lleva de paseo y ameniza fuera y dentro de la casa con sus historias mitológicas.

Es cierto que antes de entrar en la historia, sus intervalos se le hacían algo largos y pesados a mis hijas. Hawthorne es un maestro de la lengua, sus descripciones del paisaje románticas son largas y puntos de ironía no los pillan los niños, quizá los jovencitos, seguro NOSOTRAS, qué forma tan bella de hablar de la juventud, cómo perdemos ciertas cualidades llegados a adultos... en fin, las historias mitológicas son apasionantes, pareciera estar viendo a los bichos y héroes ahí mismo. No tienen nada de interferencias de autor como las que cuentas. Se presentan por ellas mismas, como las leyendas que fueron.

El segundo libro no lo hemos leído aún por la misma razón que uno se guarda una segunda caja de chocolates exquisitos o el capricho favorito de uno, para prolongar el deleite y por hacer su llegada más amena incluso tras una espera muy anticipada.

Yo los tengo en inglés, pero mi hermana ya me los ha comprado en español.

paloma dijo...

Silvia ¿qué haríamos sin ti? Me los apunto ya.

María a mi tampoco es que me haya enganchado, más que nada era el juguillo que le saco por las ilustraciones y sobre todo la tranquilidad de que es propio para ser escuchado por "inocentes angelitos" ja,ja...
De todas maneras yo anoche pensando en lo que habías escrito, me imagino que la intención de la autora era dejar bien claro que esos dioses desde luego no son dignos de admiración, que no se trata de vidas ejemplares ¿no? Para no confundir a los niños, una cosa es conocer la mitología y otra enfatizar, que no dejan de ser invenciones humanas, demasiado humanas como diría Nietzche.
Bueno que me voy por las ramas...

Besitos.

Otra cosa ¿por qué has puesto en el blog lo de demuestra que no eres un robot? es un poco rollo...

Silvia dijo...

Este libro yo lo ojeé algo pero obviamente no lo leí. Ahora ya sé de qué va el asunto.

Entiendo lo que dices que la autora tiene en mente, Paloma, pero creo que los niños son muy inteligentes y que estar explicando que esos mitos no son ciertos, que esos dioses son paganos, etc. como decíis que la autora hace, está claro que desengancha y tira para atrás.

Por eso me gustan los libros que tratan la mitología como lo que es... MITOLOGÍA, ja ja ja y encima son LIBROS VIVOS. Sabemos que era la religión pagana, de otras culturas, pero si me vas a contar las leyendas, cuéntamelas sin más, con buen lenguaje, con una narrativa de calidad, con detalles y aventura y originalidad. Por eso soy fan de Hawthorne.

Igual que quien no crea en la inspiración y autoridad de la Biblia, si desean conocer las historias bíblicas (que para nosotros cristianos son verídicas pero otros las toman como leyendas), lo mejor que puede uno leer es la Biblia misma.

Como las leyendas mitológicas pasaron a nosotros fundamentalmente mediante tradición oral, los buenos libros de mitología son, o bien de consulta como pareciera este que muestra María, o entonces buscad un escritor de primera, como es el caso de Hawthorne, que va a coger la leyenda que está en libros de texto, consulta y demás, y la va a recontar con un lenguaje y una belleza propia sólo del que ama y tiene una relación con el lenguaje poética.

Chicas, en UNILIBER.com podéis encontrar sus libros, en la Casa del libro y la fnac también. Quizá en la biblioteca, si tenéis suerte. En inglés están gratis.

Maria Calderón dijo...

Vaya, no sabía que todo el mundo conocía este libro, Nava. Yo me fui por ciencias y quizás por eso no me suena nada de nada.

1beso y gracias por comentar.

Maria Calderón dijo...

Apuntados quedan también los de Hawthorne, Silvia.

Es verdad, Paloma, que muy ejemplares no son las vidas de los dioses. Si acaso los niños podrían identificarse con un héroe tipo Hércules -aunque también se las trae el chaval.

Pero bueno, si acaso un niño se pone a hacer de Júpiter tras leer su historia, tampoco es tan malo. Son etapas. Los niños juegan con armas y no significa que vayan a hacerse soldados o matar a alguien. Son cosas de niños, de descubrimiento del mundo, de fases que luego pasan.

Digo yo. De todas formas no fue la moralización de la autora lo que más me echó para atrás, sino su estilo literario en conjunto.

1beso.

Maria Calderón dijo...

Silvia, totalmente de acuerdo con tu último comentario también.

El libro de Humbert cuenta los mitos al estilo de historias, más extensas que las de Fernán Caballero, y es útil para consulta por su índice, porque abarca muchos temas. Pero su lectura es muy entretenida, vamos, que se lee como un libro por capítulos, imagino que similar al de Hawthorne aunque sin personaje que introduzca las historias, sino con un narrador omnisciente impersonal.

1beso.