4 de septiembre de 2012

Celebrando... todo el año


Para una persona como yo, no habituada a las celebraciones, ni siquiera familiares (nunca les presté mucha atención, la verdad), tener niños supuso un cambio en este sentido. Empezamos a celebrar los cumpleaños (al menos los de los niños), un poco las navidades, y después de leer en muchos blogs, otras festividades, basadas en la naturaleza o en fiestas de otras religiones o países.

Resultó un poco difícil al principio, porque yo pensaba que los niños tenían que saber el motivo de la celebración, explicándola. Fue años después (ya sé, un poco tarde) cuando comprendí que no es preciso que conozcan exactamente qué se celebra, sino que celebren. Que experimenten lo que se quiere celebrar y ya más tarde les llegará el momento de entender con la cabeza o el corazón lo que celebran.

Así que uno celebra haciendo algo que simbolice lo que se quiere transmitir con esa celebración, leyendo sobre ella historias, comiendo algo o yendo a algún sitio donde se sumerja en la celebración.

Para los que quieran organizar todos los recursos sobre alguna celebración y no quieran perderse ninguno, se puede imprimir esta hoja elaborada en el blog This Whole Life.

Y si queréis leer sobre algunas celebraciones para hacer en este trimestre tan otoñal, ayer se publicó en Homeschooling Spain una entrada sobre ello.

4 comentarios:

paloma dijo...

Hace poco leí un libro, no recuerdo ni el título ni el autor (ejem) pero la cosa es que daba consejos para que una familia funcionase. El autor era padre como de doce hijos, abuelo de tropecientos, vamos que tenía experiencia...
Entre los consejos que daba me gustó el de CELEBRAR TODO, Y SI NO HAY NADA QUE CELEBRAR SE INVENTA.
En mi casa de pequeña se hacía así, pero desde que tengo familia todavía me esmero más en celebrar y buscarle "el puntillo" a cualquier acontecimiento de la vida cotidiana.
Besitos.

Maria Calderón dijo...

Qué buena idea. Me quedo con ella. Lo cierto es que en mi familia casi no hemos celebrado nada, quizás los cumples de pequeños. Pero estos hijos míos me han ido enseñando a celebrar, sobre todo la pequeña.

¿Y no recuerdas el título del libro? Qué lástima.

1beso.

paloma dijo...

No me acordaba pero lo acabo de encontrar se titula: "36 cosas que hay que hacer para que una familia funcione bien"
Leopoldo Abadía es el autor (padre de 12 hijos y abuelo de 40 o algo así)
Es el típico libro que te entretiene pero tampoco recomendaría excesivamente pues hay aspectos un poco "cursis" con perdón del autor, es quizá de un nivel socioeconómico más elevado que la de la mayoría de los mortales y ojo que eso no le quita mérito...¡¡¡que criar a 12 churumbeles no está nada mal!!!
Y si hubo cosas que me gustaron mucho, en un momento dado cuenta de cómo su momento mágico era cuando en la oficina se quedaba solo (ya tarde) y le tentaba pasar un ratito planificando, tranquilito...pero pensaba en que su mujer estaba en casa con toda la prole y se iba corriendo para allá ja,ja..
Besitos.

paloma dijo...

En esos días grises, que piensas que mejor habrías hecho quedándote en la cama, de repente una "celebración improvisada", con una cena diferente, un mantel o unas velitas le da al día otro aire...