6 de julio de 2012

Del archivo: Bibliotecas



Entrada publicada originalmente en el blog ALE en red.

Las fotografías remiten directamente a la página de origen.

Desde que educamos en casa las bibliotecas han sido un recurso magnífico. A los niños les hicimos el carnet de la biblioteca lo más pronto que nos dejaron. Las hemos visitado cada semana o dos semanas desde hace años. Hemos podido ojear y leer multitud de libros sobre todo dirigidos a prelectores. Este año ampliamos nuestro campo con libros de historia y ciencias, mucho menos áridos en general que los libros de texto que tratan estos temas.

Una biblioteca, a ser posible bien surtida de libros, debería ser el mejor amigo de cualquiera que se eduque en casa. De cualquier niño en general.


Una enumeración de las ventajas de tener el carnet de la biblioteca (y usarlo) para las familias que educan en casa 24.7.365:
  • Los libros que se toman prestados no ocupan lugar permanente en casa. Es cierto que hay que buscarles hueco, pero se pueden dejar en una caja o cesta especial para ellos y sabemos que aunque podamos disfrutar de cientos de libros distintos durante el año, el espacio físico que ocupen será siempre el mismo.
  • Permiten estudiar temas variados. Tanto si se sigue un programa estructurado o se hace educación por proyectos o siguiendo los intereses del niño... es muy difícil no encontrar algún libro sobre ese tema.
  • Las bibliotecas reciben libros nuevos cada semana, de manera que, al menos en las secciones 'infantil' y 'novela' se van renovando los títulos.
  • También pueden tomarse prestados DVDs, con documentales o películas o series de televisión.
  • Además de música, cómics, revistas.
  • Se pueden consultar enciclopedias.
  • Existen juegos para el PC. Mi experiencia es que bloquean el ordenador y lo enlentecen demasiado. No me gustan, así que podría ser una desventaja. Pero como la causa también podría estar en mi ordenador, lo coloco aquí.
  • Hay cada vez más actividades asociadas a las bibliotecas: cuentacuentos, clubes de lectura, conferencias, exposiciones.

Lo que ya no está tan bien:
  • Hay libros que son sólo de consulta y no pueden sacarse. Pocos, pero los hay.
  • Cuando comparten sala los libros y los estudiantes, es un poco difícil ir con niños -o una sola- a sacar libros, porque te da la impresión de estar molestando todo el tiempo.
  • No todas las bibliotecas -yo no conozco ninguna- permiten el préstamo interbibliotecario (salvo que tengas impedimentos físicos para el traslado).
  • No todas las bibliotecas permiten pedir al lector libros concretos para que se incorporen al fondo de la biblioteca.
  • Hay algunos bibliotecarios que... sin palabras. Y algunas salas infantiles donde no se puede subir apenas la voz. Que no digo que los niños tengan que gritar ni correr, pero debería haber un umbral mínimo permitido de ruido, que fuera algo mayor que el de una sala de adultos.


Nota: las ventajas y desventajas son las que he ido encontrando en las bibliotecas de Madrid (la ciudad) que conozco. Imagino que según el tamaño del pueblo o ciudad, y la comunidad en que estén, las características variarán.

2 comentarios:

Marhya dijo...

Aquí donde yo vivo viene un bibliobús cada dos semanas (en teoría, en la práctica pueden pasar dos meses sin aparecer), no se permiten intercambios con otras bibliotecas, aunque con el carnet puedes sacar en todas las de Castilla y León pero no puedes pedir que te lo traigan de otra biblioteca, tienes que ser tú quien vaya a la otra y lo coja.
Y novedades, poquísimas, nunca tienen presupuesto. Pero tampoco admiten donaciones de la gente porque supuestamente no tienen espacio.
Besos.

Maria Calderón dijo...

Qué desesperación. ¿Y de dónde sacas los libros?

1beso.