14 de junio de 2012

Para los 4 años


Hace unos días hablaba sobre los planes con la educación en casa con J para el curso que viene. Tenemos en casa también a una niña de casi cuatro (en otoño) de la que hablaré ahora, pero no porque considere que con ella hacemos educación en casa. Con su edad bastante tiene con conocer el mundo y asentarse en él, como para además tener que enseñarle de una manera formal.

Sin embargo, es cierto que también me gusta tener unos planes generales para no estresarme según avance el año. Sus planes, por cierto, ocupan dos páginas en un documento de word, mientras que los de J llenan algo más de nueve. Hay cierta diferencia.

El libro, y el blog, de Susan Lemons, me inspiraron mucho, pues se adaptan bien a la filosofía que he ido desarrollando estos años respecto a los niños por debajo de seis o siete años.

Con J intenté reproducir en cierta manera lo que hacen los niños en España en los coles a la edad de entre 3 y 5 años, enseñándole a leer y escribir, y mates básicas.

Visto el resultado, con V ni siquiera me lo planteo, de manera que mis objetivos o planes o esperanzas para este año son básicamente las mismas que para los 3 años: aquí y aquí.

Mi lema con ella es Jugar, Leer, Experimentar.

Más afianzar las rutinas cotidianas, establecer buenos hábitos (la vieja Charlotte Mason tiene mucho que hacer aquí, o más bien yo, leyéndola para saber hacerlo) y estar atenta al desarrollo de la niña, de manera que descubra cuándo está preparada o demandando el dar saltos en su educación.

4 comentarios:

Silvia dijo...

Sí, así pienso yo con la segunda... y eso que tiene 5. Este año no va a ser el kinder o párvulos 'formal' que planteé con la mayor. Va a ser un año de disfrutar Winnie the Pooh, otras lecturas, exploración, mucho juego, y a lo que quiera unirse de con la hermana en cuanto a cantar, paseos por la naturaleza, dibujo, y lo que sea con libertad y sí, seguir los hábitos, yo primerita, ja ja ja.

Maria Calderón dijo...

Je, je, pobres primeros hijos nuestros, que pasaron por el experimento de una educación demasiado parecida al colegio.

1beso.

paloma dijo...

ja,ja...a mi me pasó lo mismo y me he ido relajando, relajandoooooo....Tanto que a veces me siento fatal pues el cuarto el pobrecito mío....sobrevive gracias a sus hermanos ja,ja...
Besitos.

Maria Calderón dijo...

Me acuerdo mucho de ti en ese sentido, porque te oí ese comentario hace tiempo, yo creo que la última vez que nos vimos en persona.

Pero es ley de vida, como dicen las personas mayores, ¿no? Los pequeños aprenden de, y gracias a, los mayores. Y seguramente mejor que de los adultos muchas veces.

1beso.