24 de abril de 2012

Leyendo estos días


Los libros que leo con los niños:

115 anécdotas en la vida de los santos, de Bernadette McCarver Snyder
Fábulas, de Leonardo Da Vinci
Los niños del agua, de Charles Kingsley
El libro de la selva, de Rudyard Kipling

El libro que lee Joel:

La veleta y la camisa de dormir, de Gardella y Poch

Los libros que leo por mi cuenta:

Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift
El alquimista impaciente, de Lorenzo Silva
Homepreschool and Beyond, de Susan Lemons
Mala Ciencia, de Ben Goldacre

6 comentarios:

Silvia dijo...

Bueno, yo quiero reseñas, ja ja ja.

De todos los que leéis juntos, y del de Joel, y de los tuyos, de El alquimista impaciente, y Malaciencia.

paloma dijo...

Llevo años con "Los viajes de Gulliver" como lectura en voz alta y siempre termina arrinconado...

Desde hace un tiempo, cada día les leo a los niños el santo del día y les gusta mucho. Unos más y otros menos, logicamente....Los mártires son sus preferidos, ¡¡¡estos chicos!!!
En el blog de "tiempo para la familia" voy poniendo algo de lo que encuentro por la red. Juana de Arco, por ejemplo la hemos leído mil veces y es una de sus preferidas....

"El libro de la selva" también se lo leí.

Miraré el resto, por ejemplo el de Leonardo Da Vinci (mi no conocer...)

Maria Calderón dijo...

Silvia, je, je, eso iré haciendo. Lo que pasa es que vamos lentos, pero ya te puedo avanzar que Malaciencia debía ser lectura obligatoria para padres y no padres.

Por lo menos obliga a plantearte el tema de las pseudociencias, con una lógica aplastante. Se lo regalaría a mis cuñadas las flipadas con el espiritismo, el vudú y la lectura de posos del café, mezclado con tontadas varias de nueva era. Pero me voy a ahorrar el dinero para comprarme libros que yo sí voy a leer.

1beso, guapa.

Maria Calderón dijo...

Paloma, el de Gulliver lo leo como parte de mi programa de educación clásica personal. Recuerdo haberlo tenido de niña, en edición de esta que venía un cómic en cada página, y eso fue lo que me leí. Lo veo muy denso para un niño. Quizás un adolescente le saque más partido.

El libro de los santos que tenemos es uno muy sencillito, demasiado, a veces. Además la traducción es un poco reguleras. ¿Cuál usas tú?

Cómo son los chicos, lo que les hace la testosterona, ¿no?

Voy a mirar tu blog, para ver el de Juana de Arco, que hemos estudiado hace poco en historia y me quedé con ganas de leerle a Joel sobre ella.

El de da Vinci es uno antiguo, que tenía yo de cuando adolescente o niña. Le estamos sacando partido: leemos una fábula cada día, junto con copiado de la moraleja. Ayer además Joel se impresionó con la fábula de la lengua y los dientes que le pegan un mordisco por mentir, y se la leyó entera a su padre. Ainss, qué bonito ver cómo van desarrollando el hábito lector sin tener que irles detrás (demasiado).

1beso.

paloma dijo...

María yo no utilizo ningún libro. Cada día leemos en el Magnificat el santo del día y cuando se quedan impresionados por algo busco información en internet.
No obstante ayer vi a mi amiga Arantza y me dijo que tenía uno muy bueno con ilustraciones preciosas (ha quedado en dejármelo mañana) Ya os cuento.
De Juana de Arco les he leído algunos libros (ya te miraré cuales) Pero en el blog creo que no puse nada.
Besitos.

Maria Calderón dijo...

¿Qué es el magnificat? Sólo conozco la canción en latín.

Sí, ya he visto que no había nada sobre Juana de Arco, así que espero alguna recomendación tuya, y del libro de Arantza si está bien. Es importante leer a los niños sobre vidas ejemplares, ¿no?, que les sirvan de inspiración y estímulo. Nuestro libro de santos tiene el problema de que es demasiado escueto con cada vida. Me gustaría que profundizase sólo un poco más, para dejar una impronta mayor en sus cabezas.

1beso.