14 de marzo de 2012

Tan blanca como la nieve...

Primero fue Caperucita Roja. Lo leímos tantas veces que perdí la cuenta.


Ahora le ha tocado a Blancanieves. Cogí el libro de la biblioteca por probar a leer otro cuento clásico ilustrado, y ya le hemos dado varias vueltas, incluyendo una al cuento original de los Grimm. Vina ve los dibujos de Blancanieves (una versión que tenemos en DVD) y juega con su hermano a que él es la madrastra, Joker -el amigo imaginario- es el cazador y ella es Blancanieves. Claro. O juega sola. O con sus muñecas, y se la oye hablar de lazos y peines y manzanas envenadas.

Pregunta por qué la madrastra quería comerse las vísceras de la princesa. Por qué Blancanieves se acuesta en esa cama. Por qué se 'muere' al ponerse el peine en la cabeza. Por qué sólo hay una parte de la manzana envenenada.

Sé que hay gente que prefiere no leer a sus hijos las versiones íntegras de los cuentos clásicos, por su ¿crueldad? Pero es que son tan arquetípicas, transmiten una serie de valores, de ideas, que son distintas según la edad y el momento en que te toque escuchar estos cuentos. A cada uno le llega una idea según su historia personal. Yo creo que ayudan al niño a elaborar su mundo interno y su relación con el externo.

Desde luego transmiten mucho más que las anodinas versiones edulcoradas que hay en el mercado de la infancia.

Por cierto que quienes se ponen las botas al final son los psicoanalistas. Y si no, leed la parte dedicada a este cuento en el libro de Bettelheim y luego hablamos.

Lo mejor de todo es que en el caso de Blancanieves, la madrastra al final muere, y el narrador lo dice, y además indica cómo muere. Pienso que el que el mal acabe vencido, y vencido por los personajes que representan el bien, le da al niño la sensación de seguridad y de control en su mundo. Se puede luchar contra el mal, sobrevivir y además acabar con él.(*)


(*) Hubo una vez una versión de Hansel y Gretel, horrorosa ella (twaddle a tope, para los que habláis charlottemasoniano) en la que la bruja escapa por la chimenea al final del cuento, prometiendo vengarse de los niños por haberla arrojado al fuego, y los niños tan contentos. En una película de terror de las de la tele ese es el peor final posible. Augura una segunda parte, posiblemente de las de "nunca fueron buenas" y noche de insomnio para el televidente.

2 comentarios:

Silvia dijo...

Me hace gracia lo de twaddle a tope... ja ja ja.

Tengo varias amistades, que, en lo que pueda parecer extranio, que no lo es tanto en gringolandia, no leen cuentos de hadas por la magia... una es amiga querida a quien respeto y quiero mucho. Ella me dice que prefiere leer algo REAL. Asi me preguntaba si sacar un libro del Rey Arturo, y estando con otra amiga que si lee cuentos de hadas y ficcion, les respondo, pues Arturo es un personaje legendario... y les digo como en nuestras lecturas de historia comienzan con la legenda de como aparecio Britania, ligada a la mitologia, y luego se mezclan reyes reales con legendarios. Y me dicen que si no es confuso, y no lo es porque al final del capitulo la narracion dice que hay quien piensa que Arturo se fue al pais de las hadas, o quienes piensan que nunca existio... pero vamos, que me quiten a mi la historia de por que el fundo la mesa redonda... NI PENSARLO. Los valores que presenta Arturo, la historia de valor y compasion, de corage con ternura, es o no es real?
A mi me parece que el tema por ejemplo de ninios maltratados por sus madres o abandonados, es muy fuerte para presentarlo en no ficcion a palo seco, mientras que Hansel y Gretel (psicoanalistas aparte, que ni se que sacaran del cuento), es una forma de exponer con una 'red de seguridad' a los ninios a estos temas complicados y que, como dices brillantemente, se vayan conformando su mundo interno e interpretando el externo.

Gracias por tus reflexiones, guapa.

Maria Calderón dijo...

Yo también tuve mis dudas con Joel sobre el mundo de fantasía vs realidad.

Mi conclusión fue que hay que leerles cuentos y leyendas, porque necesitan una red de imaginación, que es connatural a la especie humana, porque forma parte de la evolución humana.

Lo que no es natural y que yo no les potencio, es hacerles creer que esas cosas existen en la vida real. Yo no les digo que van a ver hadas o duendes o a los caballeros del rey Arturo, o a Papá Noel o a los Reyes Magos.

Todo eso existe en los libros, en las leyendas, en el pensamiento. No es real (en el sentido de la realidad pura y dura) pero es imprescindible para disfrutar de la vida.

En 'Un árbol crece en Brooklyn' -libro que recomiendo mucho- la abuela de los niños le dice a la madre al nacer que al principio deberá leerles cuentos y hacerles creer que son cosas reales, como para crearles un mundo interior de que más adelante, cuando sean adultos y ya sepan que esas cosas no existen en la vida real, les ayuden cuando experimenten malos momentos.

1beso.