15 de junio de 2012

La terrible simetría del tigre


Leí en un libro de Tom Hodgkinson (el del manifiesto de los padres perezosos) que él suele leer a sus hijos, a la hora del té (tan british él), un poema de William Blake, The Tyger.

Por curiosidad le eché un ojo en A media voz, y aquí está, traducido al español. ¿No es fantástica la fuerza de las palabras en el poema, que no se pierde en la traducción? ¿No es fascinante esa 'terrible simetría'?


Tigre, tigre, que te enciendes en luz
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
pudo idear tu terrible simetría?

¿En qué profundidades distantes,
en qué cielos ardió el fuego de tus ojos?
¿Con qué alas osó elevarse?
¿Qué mano osó tomar ese fuego?

¿Y qué hombro, y qué arte
pudo tejer la nervadura de tu corazón?
Y al comenzar los latidos de tu corazón,
¿qué mano terrible? ¿Qué terribles pies?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿En qué horno se templó tu cerebro?
¿En qué yunque?
¿Qué tremendas garras osaron
sus mortales terrores dominar?

Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas
y bañaron los cielos con sus lágrimas
¿sonrió al ver su obra?
¿Quien hizo al cordero fue quien te hizo?

Tigre, tigre, que te enciendes en luz,
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
osó idear tu terrible simetría?



Versión de Antonio Restrepo

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